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Lunes 27 Noviembre 2017

Nueva aplicación de la glucosamina

La glucosamina se utiliza principalmente en ancianos con molestias articulares. Un nuevo estudio añade un sorprendente nuevo campo de aplicación: como calmante para el cerebro. De esta forma se podría reducir la probabilidad de sufrir un ataque epiléptico.

 

Es una historia conocida: el sulfato de glucosamina es el principal sustrato para la biosíntesis de los proteoglicanos. Los proteoglicanos forman parte de la matriz cartilaginosa, que confiere estructura y flexibilidad al colágeno. Al envejecer, baja la producción endógena de glucosamina. La suplementación con sulfato de glucosamina parece poder compensar esta pérdida en cierta medida.

 

¿Nada nuevo bajo el sol? Cierto, pero interesa añadir que la glucosamina también tiene un efecto calmante sobre el cerebro, especialmente sobre las neuronas del hipocampo Esta zona del cerebro es importante, entre otras funciones, para el almacenamiento de recuerdos a largo plazo. Pero también tiene un papel central en la epilepsia. ¿Cómo funciona exactamente?

 

Hiperexcitabilidad patológica 

La hiperexcitabilidad de las neuronas del hipocampo es un factor importante para la epilepsia. Por eso la ciencia se esfuerza por encontrar maneras de atenuarla. En 2014 ya se descubrió que un aumento agudo de N-acetilglucosamina provoca menos sinapsis activas en el hipocampo. En el nuevo estudio se ha querido ver si por esta vía también se puede reducir la hiperexcitabilidad neuronal.

 

In vitro 

Primero se hizo que las placas cerebrales del hipocampo se volvieran hiperexcitables. Cuando en ellas aumentaba la N-acetilglucosamina, esta atenuaba los picos de actividad eléctrica que se aprecian en la epilepsia. En las células normales, esto protegía también contra la hiperexcitabilidad médicamente inducida en un momento posterior.

 

In vivo  

Resultados comparables se hallaron in vivo con ratones. También ellos tuvieron menos picos de actividad cerebral al aumentar la N-acetilglucosamina. Los picos más altos durante un ataque epiléptico fueron menores en los ratones tratados con N-acetilglucosamina que en el grupo de control.

 

"Los resultados de nuestro estudio respaldan la conclusión de que el uso de N-acetilglucosamina regula la excitabilidad neuronal. Esto la convierte en un prometedor objetivo para posteriores estudios sobre su uso terapéutico en la epilepsia", según los investigadores.

 

Glucosamina en la dieta 

Cuando la producción endógena de glucosamina escasea, el cuerpo también puede utilizar la procedente de la alimentación. Sin embargo, hay pocos alimentos ricos en esta sustancia. Por naturaleza se encuentra en grandes cantidades en el cartílago y las partes duras de los crustáceos, que en la actualidad ya no se consideran generalmente comida.

 

Por tanto, se trata de un desajuste evolutivo. En consecuencia, se recomienda suplementar con glucosamina no solo para las afecciones articulares, sino posiblemente también para el control de la epilepsia o la tendencia a la misma.

 

Fuente 

[1] Stewart L.T. et al., Acute Increases in Protein O-GlcNAcylation Dampen Epileptiform Activity in Hippocampus,  Journal of Neuroscience 23 August 2017, 37 (34) 8207-8215

[2] monografie Glucosamine, Natura Foundation