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Lunes 3 Septiembre 2018

Nitratos en productos cárnicos: relacionados con conductas maníacas

Nitratos en productos cárnicos: relacionados con conductas maníacas

Los nitratos ya han dado que hablar por su conexión con afecciones neurodegenerativas. Un reciente estudio publicado en Molecular Psychiatry muestra que su presencia en productos cárnicos puede contribuir a la aparición de conductas maníacas.

Habitualmente se añade a los productos cárnicos nitritos o nitratos por su efecto conservante y para evitar pérdida del color. Sin embargo, las carnes tratadas con nitratos (carnes curadas, embutidos, etc.) parecen poder contribuir a episodios de manía inherentes a trastornos del estado de ánimo. Tales episodios se caracterizan por hiperactividad, euforia e insomnio. Estas situaciones, que pueden durar semanas o meses, se presentan con frecuencia en personas que padecen un trastorno bipolar.

 

Afecciones psiquiátricas y carne contaminada

En un principio, los investigadores se centraron en afecciones psiquiátricas asociadas a infecciones víricas a consecuencia de carne contaminada. Sin embargo, casualmente dieron con una línea de trabajo diferente. En ella, se realizó un análisis a gran escala con más de 1100 adultos de la categoría de edad de entre 18 y 65 años. Una parte de esta muestra padecía un trastorno psiquiátrico.
Se observó entonces el llamativo hallazgo de que las personas que consumían a menudo productos cárnicos tratados con nitrato eran ingresadas por un episodio de manía con mucha mayor frecuencia que las que raramente o nunca comían tales productos. Debe señalarse que se trata de carnes procesadas, tratadas con nitratos. En cifras, los consumidores de estos productos presentan más del triple de probabilidades de ser ingresados que las personas sin trastorno psiquiátrico. A continuación, los autores del estudio pasaron a realizar un trabajo experimental con animales.

 

Sueño alterado e hiperactividad

Se tomó un grupo de ratas y se dividió en dos. A la primera mitad se dio alimento convencional y a la segunda, además de este mismo alimento, se le suministró cada dos días un trozo de carne tratada con nitratos. Tras dos semanas, las ratas que consumían la carne tratada presentaron un patrón de sueño alterado y conducta hiperactiva. Tras ello se realizaron experimentos complementarios con factores como carne curada sin nitratos para mostrar si el causante era el propio nitrato y no algún otro elemento. Las ratas que comían carne sin nitratos presentaron un comportamiento idéntico al del grupo de control, que sólo consumía alimento convencional. De nuevo, los animales a los que se dio carne tratada con nitratos presentaron trastornos del sueño y conducta hiperactiva.
A continuación, los investigadores dieron a las ratas alimento con o sin nitratos añadidos. En la modalidad con nitratos, se tomó en consideración el uso de cantidades equivalentes a las humanas. Es decir, en este experimento se utilizaron unas dosis para las ratas que se corresponden proporcionalmente a lo que consumiría un humano. Esta vez, se analizó la flora intestinal de las ratas y se descubrió que los animales que habían comido alimentos con nitratos tenían una flora diferente. También se observaron en el cerebro de estas ratas unas rutas moleculares de comunicación distintas, relacionables con trastornos bipolares. Esto podría ser un reflejo de la influencia de las bacterias intestinales en el cerebro.  

 

¿También funciona así en el ser humano?

El equipo de investigación advierte de que todavía es muy temprano para extraer conclusiones clínicas. El consumo ocasional de carnes procesadas no lleva a conductas maníacas ni a un trastorno bipolar. El responsable del equipo, Robert Yolken, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, enfatiza que las conductas maníacas se encuadran en afecciones psiquiátricas complejas en las que pueden entrar en juego factores biológicos (genéticos) y del entorno. La exposición a productos cárnicos tratados con nitratos sería uno de tales factores que contribuirían a la aparición de manías.
El grupo de Yolken también publicó hace poco los resultados de un estudio aparte que muestra que a personas con un trastorno bipolar les resulta beneficioso el uso de probióticos que pueden modificar la composición de la flora intestinal tras un episodio de manía. Hay evidentes pruebas de que las bacterias de los intestinos ejercen influencia en el cerebro. La investigación sobre los nitratos abre la puerta a futuros estudios sobre el impacto de los factores del entorno en el ámbito cerebral a través de la flora intestinal.

 

Referencias

Khambadkone SG, Cordner ZA, Dickerson F, Severance EG, Prandovszky E, Pletnikov M, Xiao J, Li Y, Boersma GJ, Talbot CC Jr, Campbell WW, Wright CS, Siple CE, Moran TH, Tamashiro KL, Yolken RH. Nitrated meat products are associated with mania in humans and altered behavior and brain gene expression in rats. Mol Psychiatry. 2018 Jul 18. doi: 10.1038/s41380-018-0105-6. [Publicación electrónica antes de impresión] PubMed PMID: 30022042.


https://www.hopkinsmedicine.org/profiles/results/directory/profile/0009833/robert-yolken

Sección Research & Publications