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Miércoles 11 Octubre 2017

Relación entre vitamina D y riesgo de EM


Cada vez se perfila de forma más clara la relación entre el desarrollo de esclerosis múltiple y la hipovitaminosis D. Una investigación a gran escala publicada en Neurology demuestra que por cada 50 nmol/l de más vitamina D en sangre, el riesgo de EM se reduce un 39%.

 

Un nuevo estudio de los valores sanguíneos de más de 800.000 finlandesas demuestra que el nivel de vitamina D en la sangre puede permitir prever el riesgo de desarrollar EM [1].

 

La relación entre la vitamina D y la EM 

Hace tiempo que se sugirió un vínculo entre los niveles de vitamina D y la aparición de EM [2]. Por desgracia, en el pasado los estudios se realizaban a una escala demasiado pequeña o no eran lo bastante meticulosos como para asociarlos a ninguna conclusión definitiva [3]. Sin embargo, en los últimos años cada vez se han ido colocando más piezas del puzle.

 

En 2016, por ejemplo, se vio que los hijos de mujeres que habían tenido un déficit de vitamina D en las primeras fases del embarazo tenían más probabilidad de desarrollar EM en la edad adulta [4]. Ese mismo año se demostró, además, que los bebés nacidos con niveles bajos de vitamina D tenían más riesgo de desarrollarla más adelante que los que tenían niveles altos [5].

 

Ahora se ha visto en un estudio a gran escala que el nivel de vitamina D en sangre es probablemente un buen indicador del riesgo de EM. Esta investigación ha aparecido publicada en la reputada revista online especializada Neurology.

 

Más de 800.000 muestras de sangre

Para el estudio, los científicos utilizaron muestras de sangre de más de 800.000 mujeres finlandesas. Estas muestras se tomaron en el marco de controles prenatales. A continuación, los científicos identificaron a unas mil mujeres que recibieron el diagnóstico de EM una media de nueve años después de entregar las muestras. Estos valores hematológicos fueron comparados con aproximadamente dos mil mujeres que no desarrollaron la enfermedad.

 

Se definió la deficiencia como un nivel en sangre de menos de 30 nmol/l. La insuficiencia se estableció entre 30 y 49 nmol/l. Un nivel de 50 nmol/l o mayor fue considerado suficiente. A continuación podrás leer más sobre los niveles deseables dentro de la práctica ortomolecular.

 

Resultados convincentes 

Los investigadores vieron que en cada aumento de 50 nmol/l del valor en sangre de vitamina D, el riesgo de desarrollar EM más adelante bajaba un 39%. Además, las mujeres con deficiencia tenían un 43% más de probabilidades de desarrollar EM que las mujeres con valores suficientes, y un 27% más que las mujeres con insuficiencia.

 

"Nuestro estudio, en el que participó un gran número de mujeres, sugiere que la corrección de la deficiencia de vitamina D en mujeres jóvenes y de mediana edad puede reducir el riesgo de sufrir EM", según los investigadores.

 

Por supuesto, esto es interesante para la consulta sanitaria, pero ¿cuál es el mecanismo de acción que se esconde detrás?

 

Citocinas proinflamatorias 

La vitamina D posiblemente inhiba la aparición de diabetes tipo 1, la inflamación crónica del intestino y la EM a través de diferentes caminos [6]. Probablemente haya implicadas citocinas proinflamatorias.

 

La hipovitaminosis D ha sido puesta en relación con el aumento de citocinas proinflamatorias y la reducción de citocinas antiinflamatorias. Una situación parecida se ha relacionado con la descomposición de la vaina de mielina [7]. Esta "capa aislante" alrededor de las neuronas hace que las señales eléctricas puedan moverse con más rapidez y no se escapen hacia los tejidos adyacentes. Cuando esto pasa, pierden velocidad y la información se transporta con menos eficiencia. Si la vaina de mielina cada vez está más dañada, finalmente se producen los conocidos trastornos motores que se ven en la EM, pero por ejemplo también en el párkinson.

 

La vitamina D parece encargarse, entre otras cosas, de que se produzcan más citocinas antiinflamatorias. A su vez, esto puede hacer que la vaina de mielina deje de descomponerse más rápido de lo normal (como es lógico, a lo largo de la vida sí que se produce algo de degradación).

 

La vitamina D en los cazadores-recolectores

La cantidad diaria recomendada en los Países Bajos está basada en el mantenimiento de un valor en sangre de 30 nmol/l de media. Esta cifra se encuentra al borde de lo que los investigadores de Neurology entienden como insuficiencia, por tanto, es casi deficiente y en absoluto suficiente. Pero aún peor es el hecho de que muchas personas ni siquiera llegan a los 30 nmol/l.

 

Los habitantes de ciudades del norte (por tanto, no solo de los Países Bajos, sino de todo el mundo) tienen una media de 20 nmol/l. Detengámonos un momento a compararlo con los cazadores-recolectores de cerca del ecuador: tienen un nivel en sangre de vitamina D3 que ronda los 115 nmol/l. En consecuencia, los valores naturales son unas seis veces mayores que los de los urbanitas. Además, sucede que la EM se da con más frecuencia y a más temprana edad en regiones situadas al norte [8].

 

Por varios motivos, la terapia ortomolecular recomienda un valor sanguíneo de al menos 80 nmol/l. Ni la CDR ni la suplementación recomendada por el Consejo de Salud de los Países Bajos bastan para alcanzarlo. Hay muchas diferencias en función del cliente y la patología, pero las dosis tienen que estar a un mínimo de 45-50 μg diarios para llegar a los 80 nmol/l.

 

¿Demasiada vitamina D es mala? 

Se debería vigilar más la deficiencia de vitamina D que su exceso. La vitamina D no tiene efectos tóxicos hasta llegar a un valor de 250 nmol de calcidiol por litro o más [9]. Unos niveles así solo se pueden alcanzar con un consumo crónico de más de 10.000 IE (250 µg) de vitamina D al día, cien veces más de la cantidad diaria recomendada para adultos.

 

Fuentes 

[1] Ruth A.M., Beck C.A., Preventing multiple sclerosis, Neurology 10.1212/WNL.0000000000004506, Published online before print September 13, 2017

[2] Munger KL, Levin LI, Hollis BW, et al. Serum 25-hydroxyvitamin D levels and risk of multiple sclerosis. JAMA. 2006;296(23):2832-8.

[3] Brown SJ. The role of vitamin D in multiple sclerosis. Ann Pharmacother. 2006;40(6):1158-61. 

[4] Munger KL, et al., Vitamin D Status During Pregnancy and Risk of Multiple Sclerosis in Offspring of Women in the Finnish Maternity Cohort, JAMA Neurol. Published online March 7, 2016.

[5] Nete Munk Nielsen, Kassandra L. Munger, Nils Koch-Henriksen, David M. Hougaard, Melinda Magyari, Kristian T. Jørgensen, Marika Lundqvist, Jacob Simonsen, Tine Jess, Arieh Cohen, Egon Stenager, Alberto Ascherio. Neonatal vitamin D status and risk of multiple sclerosis. Neurology, 2016; 10.1212/WNL.0000000000003454

[6] Pierrot-Deseilligny, C., & Souberbielle, J.-C. (2010). Is hypovitaminosis D one of the environmental risk factors for multiple sclerosis? Brain : a journal of neurology, 133(Pt 7), 1869-88. doi:10.1093/brain/awq147

[7] Manuscript, A. (2009). NIH Public Access. Neuroscience, 1119-1147. doi:10.1100/tsw.2008.140.Cytokines

 [8] Tao C, Simpson S, Jr, van der Mei I, Blizzard L, Havrdova E, Horakova D, Shaygannejad V, Lugaresi A, Izquierdo G, Trojano M, and others. 2016. Higher latitude is significantly associated with an earlier age of disease onset in multiple sclerosis. J Neurol Neurosurg Psychiatry.

[9] http://naturafoundation.nl/monografie/vitamine_D.html