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Viernes 13 Julio 2018

La flora intestinal de los bebés amamantados se beneficia de los probióticos

La flora intestinal de los bebés amamantados se beneficia de los probióticos
En el mundo occidental, los bebés lactantes también se benefician de la administración de Bifidobacterium infantis. La suplementación tiene también en ellos un efecto positivo duradero sobre la flora intestinal, según un estudio de la Universidad de California en Davis. 


Formar una flora intestinal sana a edad temprana tiene un importante papel para la salud más adelante en la vida. Y esto se hace en gran parte a través de la alimentación. La cepa de bacteria más importante de la flora intestinal de los niños de pecho (Bifidobacterium infantis (B. infantis)) la proporciona la leche materna. Sin embargo, se ha visto que los bebés amamantados de los países occidentales tienen muchas menos de estas bacterias buenas que los niños de países en desarrollo. 
Un estudio de la Universidad de California en Davis (UC Davis) ha revelado ahora que se puede influir positivamente en la flora intestinal de los bebés lactantes occidentales mediante suplemento con B. infantis. Y que este efecto beneficioso perdura un año después. [1].

Establecimiento rápido en la flora intestinal

Para el estudio se dividió en dos grupos a las madres y bebés participantes. Un grupo recibió apoyo para la lactancia y, a partir del séptimo día tras el nacimiento, un suplemento de B. infantis durante veintiún días. El otro grupo solo recibió el apoyo (y, por tanto, nada de suplementación con probióticos). Resultó que las bacterias se establecían rápidamente en la flora del bebé, desbancando, además, a otras bacterias asociadas a problemas intestinales y patologías relacionadas con el sistema inmune, como el asma, las alergias y las enfermedades autoinmunes. 

 

Mejora de la composición de las heces

Por otra parte, la suplementación con probióticos mejoró la composición bioquímica de las deposiciones del bebé. Se analizaron las heces, entre otros métodos, por espectrometría de masas, y se midieron las endotoxinas. Los bebés que habían recibido B. infantis tenían poblaciones significativamente mayores de esta bacteria en sus deposiciones, mientras que los oligosacáridos procedentes de la leche eran significativamente más bajos. De esto se puede concluir que en este caso había un mayor consumo de leche materna en el intestino [2].
También eran mayores las concentraciones de acetato y lactato en las heces del bebé amamantado, mientras que el pH era más bajo en los bebés que habían tomado probióticos, lo cual es señal de un cambio en la fermentación en el intestino. Finalmente, los niveles de endotoxinas eran mucho menores: se detectaron niveles más bajos en las heces, sobre todo, de proteobacterias gram-negativas y Bacteroidetes. 

 

Prevención de enfermedades relacionadas con el sistema inmune

Estos cambios favorables seguían siendo detectables en los lactantes pasado un año. Los resultados sugieren que, en los países desarrollados, la suplementación con B. infantis posiblemente contribuya a mejorar la salud de la flora y evitar problemas intestinales y enfermedades relacionadas con el sistema inmune más adelante en la vida. 

 

Fuentes

[1] https://medicalxpress.com/news/2018-06-bifidobacteria-supplement-colonizes-gut-breastfed.html 
[2] Persistence of Supplemented Bifidobacterium  longum subsp. infantis EVC001 in Breastfed Infants, Steven A. Frese, Andra A. Hutton, Lindsey N. Contreras, Claire A. Shaw, Michelle C. Palumbo, Giorgio Casaburi, Gege Xu, Jasmine C. C. Davis, Carlito B. Lebrilla, Bethany M. Henrick, Samara L. Freeman, Daniela Barile, J. Bruce German, David A. Mills, Jennifer T. Smilowitz, Mark A. Underwood