Noticias

Martes 8 Mayo 2018

La tiroides dentro de la práctica ortomolecular

En los capítulos 1 y 2 de esta serie hemos hablado de la fisiología y patología de la tiroides, así como de la utilidad de los análisis de sangre. En este capítulo profundizamos en lo que a fin de cuentas importa en la consulta: prevenir y curar los problemas tiroideos.

 

Capítulo 3: Prevenir y curar

 

El sobrepeso y la pérdida de peso influyen en el eje HPT y en las hormonas tiroideas. Una de las mejores formas probadas de reducir el metabolismo basal, por ejemplo, es la restricción calórica. ¿Cuál es el mecanismo exacto?

 

Se producen cambios especialmente en el tejido muscular, según un estudio con animales. Hay menos termogénesis (generación de calor = combustión) como consecuencia del descenso localizado de los niveles de T3. Y el resultado es la sustitución de fibra muscular rápida por fibra muscular lenta, reduciéndose las contracciones. Estos "ahorros de energía" se mantienen en parte cuando aumenta la ingestión de calorías, por lo que la cantidad de grasa corporal puede actualizarse rápidamente [1].

 

En otro estudio se miraron los efectos de la pérdida de peso sobre las hormonas tiroideas en mujeres obesas. El grupo de estudio estaba compuesto por 27 mujeres con sobrepeso y diabetes tipo 2. El grupo control lo formaban doce mujeres delgadas. A nueve mujeres se les hizo una reducción de estómago (baipás gástrico), nueve siguieron una dieta hipocalórica rica en proteínas y a otras nueve se les puso una banda gástrica. Se midieron sus valores, entre otros, de TSH, T3 y fT4 al principio, a las tres semanas y a los tres meses.

 

Al principio, las mujeres obesas tenían niveles más altos de TSH y T3 y más bajos de T4 que las mujeres del grupo de control. Independientemente de la estrategia de adelgazamiento, a las tres semanas se produjeron cambios similares en las hormonas tiroideas de las mujeres obesas. Sus niveles de TSH disminuyeron y aumentaron los de fT4. A los tres meses, la fT4 volvió a su nivel original, mientras que la TSH y la T3 se mantuvieron bajas (lo que corresponde a un metabolismo basal más bajo). Se podría concluir que ponerse a régimen es la forma más efectiva de sabotear la función más importante de la tiroides: el metabolismo [2].

 

Comer en exceso 

¿Es posible estimular la tiroides comiendo más? Sí, pero esto no funciona igual de bien con todo el mundo. En algunas personas, comer más hace que se produzca más hormona tiroidea. No es ninguna sorpresa que estas sean las personas que no engordan rápido y se mantienen delgadas con facilidad. También reaccionan a una comida copiosa generando más calor en su cuerpo, por lo que las calorías extra las invierten en calor, mientras que otras personas que engordan rápidamente las convierten en grasa [3].

 

Las personas obesas suelen tener (aunque no siempre) valores tiroideos normales. Por tanto, los resultados de usar hormona tiroidea adicional como método de adelgazamiento (si no hay hipotiroidismo) pueden ser decepcionantes. Posiblemente la razón sea el punto de ajuste del organismo [4] o la eficiencia de las hormonas tiroideas. Así, el tejido adiposo marrón es una diana importante para la T3 y contiene muchos receptores de esta hormona [5].

 

También la leptina desempeña un papel. Cuando aumentan las reservas de grasa corporal por comer excesivamente, empieza a producirse cada vez más leptina. Cuando el hipotálamo envía la señal de que hay mucha leptina en circulación, estimula a la tiroides para intensificar el metabolismo, porque en principio es desventajoso que la reserva de grasa aumente en demasía. Pero si alguien sigue comiendo mucho, el hipotálamo puede volverse insensible (resistente) al efecto de la leptina. El metabolismo ya no se acelera a pesar de la excesiva oferta de comida [6].

 

Esto quiere decir que el hipotálamo leptinorresistente reacciona como alguien muerto de hambre aunque esa persona en realidad coma demasiado y acumule demasiada grasa. Esto se produce a través del eje HPT, ordenando a la tiroides que fabrique menos hormona tiroidea (bajos niveles de T3 y TSH) [6]. Por consiguiente, tanto comer mucho como poco puede influir en la función tiroidea, pero no siempre en la dirección deseada.

A menudo se afirma que una dieta baja en carbohidratos es mejor para la tiroides. Esta dieta sería especialmente adecuada en caso de tiroides lenta como consecuencia de la enfermedad de Hashimoto. No obstante, no hay ningún buen estudio que sustente esa idea.

 

Ejercicio 

El ejercicio ayuda. Se ha demostrado con animales que el ejercicio puede anular la disminución de la termogénesis y del metabolismo basal como consecuencia de la restricción calórica [7]. Hacer ejercicio es la forma de convertir el tejido graso blanco en tejido marrón. Y es que la actividad física estimula la producción de la hormona irisina, que provoca la transformación del tejido adiposo blanco en tejido marrón. Cuando el cuerpo dispone de más tejido graso marrón (que está repleto de receptores T3), el eje HPT puede realizar su trabajo de forma más eficiente.

 

Hay un estudio con mujeres jóvenes obesas sobre qué tipo de actividad física daba mejor resultado: el entrenamiento de intervalos de alta intensidad (pedalear muy fuerte durante un minuto seis veces, con intervalos de reposo de un minuto) o el entrenamiento aeróbico de intensidad moderada (40 minutos de pedaleo vigoroso). El resultado fue que el entrenamiento de intervalos de alta intensidad ejercía un efecto considerable sobre el nivel de irisina en los músculos, mientras que no había ningún efecto con el entrenamiento aeróbico de intensidad moderada [8].

 

El entrenamiento de fuerza provoca un aumento de la masa muscular (en su mayor parte a costa de la masa grasa), lo cual aumenta el metabolismo basal y modifica las hormonas tiroideas, señal todo ello de un eje HPT más eficiente. Nueve meses de entrenamiento dieron como resultado un aumento medio del IBM del 5%, aunque las diferencias fueron muy grandes. Estas diferencias pudieron explicarse por la cantidad de hormona tiroidea [9].

 

En las afecciones de la tiroides se suele mencionar el estrés como factor perturbador. En pacientes con lesión cerebral severa se ve, por ejemplo, que las hormonas del estrés cortisol, prolactina e IGF1 están más altas y las hormonas tiroideas (y sexuales), más bajas, con serias consecuencias sobre el funcionamiento cotidiano. Los investigadores piensan que el hipotiroidismo que aparece es consecuencia del estrés sostenido que conlleva la lesión cerebral [10].

 

Falta de sueño 

Una importante causa de estrés es la falta de sueño. No es por tanto ninguna sorpresa que se relacione el sueño suficiente con unos valores tiroideos sanos. Es lo que dicen los resultados del estudio inglés National Diet and Nutrition Survey [11].

 

Diferentes investigaciones ya habían demostrado que un descanso nocturno breve provoca un mayor riesgo de sobrepeso y síndrome metabólico como consecuencia, entre otros, del apetito alterado. Estos investigadores ingleses miraron la relación entre el descanso nocturno y una serie de marcadores metabólicos (IMC, presión sanguínea, contorno de cintura, lípidos, glucosa, HbA1c, hormonas tiroideas y proteína C reactiva (PCR)) en un grupo de 1615 adultos. Dormir más significaba un IMC y contorno de cintura más bajos y mejores valores para el colesterol HDL y la tiroxina libre. También equivalía a valores más bajos para la HbA1c (que sirve para medir la glucemia a lo largo de un periodo más largo) y la PCR (menos inflamaciones de bajo grado) [11].

 

Medicinas 

Existen medicinas que pueden influir en la absorción de los medicamentos de hormonas tiroideas (tiroxina) como efecto secundario (como los antiácidos), y medicamentos que se emplean específicamente para paralizar la tiroides hiperactiva de la enfermedad de Graves-Basedow (el tiamazol).

 

Sin embargo, hay más medicinas que influyen en el funcionamiento de la tiroides. Cordarone (amiodarona) se utiliza para la arritmia cardiaca, pero este producto puede hacer que la tiroides funcione demasiado lento o demasiado rápido. En la mayoría de los casos, las personas que ya tienen problemas de tiroides no pueden tomar este medicamento.

 

También el citostático axitinib, que se emplea contra el cáncer de riñón, y la ribavirina, que se usa para combatir el virus de la hepatitis, pueden alterar la función tiroidea. [Fuente: prospecto de Cordarone y axitinib]. El litio, utilizado para estabilizar el estado de ánimo de las personas con trastorno bipolar, retarda el metabolismo (tiroides). [fuente: prospecto del litio].

 

Dentro de dos semanas podrá leer más sobre la tiroides dentro de la práctica ortomolecular en el cuarto y último capítulo de esta serie: "El tratamiento ortomolecular". 

 

Bibliografía 

1. De Andrade PB, Neff LA, Strosova MK et al, Caloric restriction induces energy-sparing alterations in skeletal muscle contraction, fiber composition and local thyroid hormone metabolism that persist during catch-up fat upon refeeding. Front Physiol. 2015 Sep 16;6:254.

2. Lips MA, Pijl H, van Klinken JB et al. Roux-en-Y gastric bypass and calorie restriction induce comparable time-dependent effects on thyroid hormone function tests in obese female subjects. Eur J Endocrinol. 2013 Aug 28;169(3):339-47.

3. Bouchard C, Tchernof A, Tremblay A, Predictors of body composition and body energy changes in response to chronic overfeeding, Int J Obes (Lond). 2014 Feb;38(2):236-42.

4. Manji N1, Boelaert K, Sheppard MC, Lack of association between serum TSH or free T4 and body mass index in euthyroid subjects, Clin Endocrinol (Oxf). 2006 Feb;64(2):125-8.

5. Weiner J, Hankir M, Heiker JT, Thyroid hormones and browning of adipose tissue. Mol Cell Endocrinol. 2017 Dec 15; 458: 156-159.

6. Mantzoros CS, Magkos F, Brinkoetter M, Leptin in human physiology and pathophysiology. Am J Physiol Endocrinol Metab. 2011 Oct;301(4):E567-84.

7. Fuller-Jackson JP, Clarke IJ, Rao A, Exercise counteracts the homeostatic decrease in thermogenesis caused by caloric restriction in sheep. FASEB J. 2018 Feb 13:fj201701504R.

8. Archundia-Herrera C, Macias-Cervantes M, Ruiz-Muñoz B, Muscle irisin response to aerobic vs HIIT in overweight female adolescents. Diabetol Metab Syndr. 2017 Dec 28;9:101.

9. Aristizabal JC, Freidenreich DJ, Volk BM, Effect of resistance training on resting metabolic rate and its estimation by a dual-energy X-ray absorptiometry metabolic map, Eur J Clin Nutr. 2015 Jul;69(7):831-6.

10. Marina D, Klose M, Nordenbo A, Early endocrine alterations reflect prolonged stress and relate to 1-year functional outcome in patients with severe brain injury. Eur J Endocrinol. 2015 Jun;172(6):813-22.

11. Potter GDM, Cade JE, Hardie LJ., Longer sleep is associated with lower BMI and favorable metabolic profiles in UK adults: Findings from the National Diet and Nutrition Survey, PLoS One. 2017 Jul 27;12(7):e0182195.