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Lunes 2 Abril 2018

Algas: ¿una buena fuente de EPA?


De vez en cuando se sugiere que el aceite de algas apenas contiene EPA y, por tanto, no ayuda a normalizar el equilibrio de ácidos grasos ni a frenar la inflamación. Esto se basa en un malentendido: el cuerpo es capaz de convertir el DHA en EPA fácilmente y a demanda, por lo que el efecto es comparable al del aceite de pescado.

 

Las algas son la base de la cadena alimenticia marina, y se pueden considerar una fuente vegetal muy pura de EPA y DHA. Las algas contienen una cantidad relativamente alta de DHA, y como fuente primaria de omega 3 tienen la gran ventaja de tener una contaminación escasa o nula de otras sustancias tóxicas. Las investigaciones confirman que el efecto beneficioso de los ácidos grasos omega 3 procedentes de aceite de algas es similar al del aceite de pescado.

 

Además, es muy adecuado para vegetarianos y veganos, un grupo de población en constante crecimiento. Las fuentes vegetales ricas en ALA, parte de la dieta vegetariana o vegana, son insuficientes para satisfacer las necesidades de omega 3, ya que el cuerpo realiza de forma ineficiente la conversión de ALA en EPA y DHA. Estudios han demostrado que la mayoría de las personas con esta dieta presentan unos niveles de omega 3 significativamente más bajos que los de quienes comen pescado. Del DHA se puede decir que es el más complejo de todos los ácidos grasos omega 3.

 

Conversión de DHA en EPA 

No es solo que la mencionada conversión del ALA en EPA y DHA sea muy ineficiente, sino que el camino del EPA al DHA es muy dificultoso. Sin embargo, la conversión del DHA en EPA se produce muy fácilmente y se realiza en función de las necesidades del cuerpo. Por tanto, la suplementación directa con DHA tiene absoluta preferencia, y es más eficaz que la suplementación con EPA.

 

Hay claros indicios epidemiológicos de que una deficiencia crónica de DHA puede provocar depresión y deterioro cognitivo. La ingestión de DHA procedente de aceite de algas aumenta, incluso a bajas dosis, los índices de DHA y omega 3, disminuyendo así el riesgo de padecer estos efectos negativos. Lo que aún no está claro es si la suplementación con DHA tiene los mismos efectos favorables para la salud cardiovascular que los que se aprecian al comer carne.

 

Otra ventaja nada desdeñable del uso de algas como fuente de DHA es que contribuye a frenar la sobrepesca y el deterioro de las poblaciones de peces. Todo ello hace que los aceites de algas sean una muy buena alternativa al pescado y al aceite de pescado. Mediante la suplementación adicional se pueden satisfacer adecuadamente las necesidades de omega 3, lo cual es ideal tanto para vegetarianos y veganos como para personas que no comen pescado o que presentan alergia a este alimento.

 

Fuentes 

Sarter B, Kelsey KS, Schwartz TA, Harris WS. Blood docosahexaenoic acid and eicosapentaenoic acid in vegans: Associations with age and gender and effects of an algal-derived omega-3 fatty acid supplement. Clin Nutr. 2015;34(2):212-218

Meeusen J. Essentiële vetzuren uit algen. Leef Nu. 2008;5(41):6-7

Daniells S. Harvard meta-analysis supports benefits of algal DHA omega-3. Nutraingredients USA. 2011;12(16):1-2

http://naturafoundation.nl/monografie/Omega-3_vetzuren_DHA.html