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Miércoles 7 Marzo 2018

La vitamina D ayuda a reparar los vasos sanguíneos


En los últimos años se ha sabido que la vitamina D influye, entre otros, en nuestras defensas, nuestro estado de ánimo, la división celular y el control del dolor. En un reciente estudio, una nueva función ha salido a la luz: la reparación de los vasos sanguíneos.

 

Científicos de la Universidad de Ohio han investigado por primera vez la influencia de la vitamina D sobre las células endoteliales del sistema cardiovascular con ayuda de la nanotecnología [1]. Las células endoteliales recubren las paredes de nuestro aparato circulatorio. Su hallazgo principal ha sido que la vitamina D puede reparar los daños en los vasos provocados por la hipertensión, la diabetes y la aterosclerosis.

 

Además, los científicos han descubierto que la vitamina D es un fuerte estimulante del nitrógeno, una molécula importante a la hora de evitar coágulos en el torrente sanguíneo. Por otra parte, se ha visto que la vitamina D reduce el estrés oxidativo en el sistema cardiovascular y el riesgo de infarto.

 

Aumento del riesgo de cardiovasculopatías

En un estudio anterior [2] ya se había descubierto que la falta de vitamina D está asociada con el aumento del riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Este dato incitó a los investigadores a estudiar con nanotecnología por qué la vitamina D podría ser buena para nuestro aparato circulatorio. 

 

Según ellos, en estos momentos no se conoce prácticamente ningún mecanismo (además de ahora la vitamina D) que pueda reparar las células endoteliales de los vasos sanguíneos. Por tanto, consideran que la vitamina D es una solución muy asequible, ya que no hay que desarrollar ningún costoso medicamento.

 

¿Cuánta vitamina D necesitamos?

Podemos fabricar la vitamina D nosotros mismos a partir de la luz solar. Es más, con una suficiente exposición al sol la producción endógena es muchas veces mayor de lo que puede ser absorbido a través de la alimentación. No obstante, en los Países Bajos el sol es lo bastante fuerte para producir vitamina D en la piel solo desde mayo hasta septiembre. Las únicas fuentes alimenticias con una cantidad relativamente alta de vitamina D son el pescado azul y el aceite de hígado de bacalao.

 

La cantidad diaria recomendada en los Países Bajos está basada en el mantenimiento de un valor en sangre de 30 nmol/l de media. Por desgracia, los neerlandeses no lo alcanzamos. Los habitantes de ciudades del norte (no solo de los Países Bajos, sino a nivel mundial) tienen una media de 20 nmol/l. Compárese con la de los cazadores-recolectores de cerca del ecuador: estos tienen un nivel en sangre de vitamina D que ronda los 115 nmol/l. En consecuencia, los valores naturales son unas seis veces mayores que los de los urbanitas.

 

Por varios motivos, la terapia ortomolecular recomienda un valor sanguíneo de al menos 80 nmol/l. Ni la CDR ni la suplementación recomendada por el Consejo de Salud de los Países Bajos bastan para alcanzarlo. Hay mucha diferencia en función del cliente, pero las dosis tienen que estar a un mínimo de 45-50 μg diarios para llegar a los 80 nmol/l. La cantidad de vitamina D en la sangre se puede averiguar fácilmente con un análisis hematológico.

 

¿Vitamina D2 o D3?

La vitamina D existe en diversas formas: de D1 a D5. De estas, solo se suplementan las vitaminas D2 y D3. Es preferible la D3 porque esta forma tiene, con mucha diferencia, la mayor capacidad de fijarse a los receptores celulares, por lo que es mucho más efectiva que la D2 [3].

 

Conclusión

La vitamina D3 hace mucho más que mantener sanos huesos y dientes. Así, un estudio reciente con nanotecnología demuestra que la vitamina D desempeña un papel importante en la reparación de las células endoteliales del sistema circulatorio dañadas por enfermedades cardiovasculares. Lamentablemente, el nivel en sangre de vitamina D de las personas que viven en ciudades es por lo general demasiado bajo. Por este motivo, sobre todo en invierno, es muy recomendable la suplementación.

 

Fuentes

  1. Khan A, Dawoud H, Malinski T, Nanomedical studies of the restoration of nitric oxide/peroxynitrite balance in dysfunctional endothelium by 1,25-dihydroxy vitamin D3 – clinical implications for cardiovascular diseases, International Journal of Nanomedicine, 19 January 2018, Volume 2018:13, pp. 455-66.
  2. Wang TJ, Pencina MJ, Booth SL, et al. Vitamin D deficiency and risk of cardiovascular disease. Circulation. 2008;117(4):503-11. GRATIS: http://circ.ahajournals.org/cgi/content/full/117/4/503 
  3. Armas LA, Hollis BW, Heaney RP. Vitamin D2 is much less effective than vitamin D3 in humans. J Clin Endocrinol Metab. 2004;89(11):5387-91. GRATIS: http://jcem.endojournals.org/cgi/content/full/89/11/5387