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Lunes 11 Diciembre 2017

Puede que la causa de la aterosclerosis sea la flora oral

La grasa y el colesterol se consideran desde hace tiempo los principales culpables de la aterosclerosis. Pero en un nuevo estudio se ha visto que esto quizá no sea así. Deberíamos temer más a las bacterias bucales que fabrican ácidos grasos ajenos al organismo.

 

Desde hace mucho tiempo se cree que la aterosclerosis (la formación de placas en el torrente sanguíneo) está causada por una alimentación rica en grasas y colesterol. Sin embargo, la investigación realizada hasta ahora no lo confirma. Y es que resulta que las enfermedades cardíacas no se dan con más frecuencia entre personas que comen muchos huevos, mantequilla, carne y pescado azul. ¿Pero entonces cuál es la causa de la formación de placas?

 

Las bacterias bucales. Ya hay muchos indicios de que no solo desempeñan un papel de importancia en la boca, sino que también tienen un efecto sistémico. Así, los estudios epidemiológicos demuestran que hay una relación significativa entre la parodontitis y las enfermedades crónicas como la diabetes tipo II y las cardiovasculopatías [1]. En un nuevo estudio se ha visto que también la aterosclerosis está originada por las bacterias de la boca [2]. Las grasas que estas producen entran en el cuerpo y provocan problemas en él.

 

Placas en el espectrómetro de masas 

Los investigadores han estudiado las placas ateroscleróticas con un espectrómetro de masas, y han encontrado ácidos grasos con una "firma" química desconocida. Las grasas tenían cadenas ramificadas y cantidades impares de moléculas de carbono, las cuales son muy raras entre los mamíferos, por lo que no podían proceder de grasas animales. ¿Pero entonces de dónde habían salido?

 

Los ácidos grasos parecían proceder de bacterias orales, llamadas Bacteroidetes. Esta bacteria también aparece cuando hay problemas de encías y parodontitis. Los ácidos grasos que producen estas bacterias llegan al torrente sanguíneo. El sistema inmune de la pared vascular no los reconoce porque son ajenos al cuerpo, de modo que responde con una reacción inflamatoria. Pero eso no es todo.

 

Los investigadores han descubierto que tenemos una enzima en el organismo que es capaz de convertir estas grasas en componentes de moléculas que refuerzan aún más esta reacción inflamatoria. Así pues, estos ácidos grasos ajenos al organismo no solo producen una inflamación en la pared sanguínea, sino que, además, consiguen indirectamente que la reacción inmune se produzca al máximo. Como las Bacteroidetes siguen produciendo ácidos grasos continuamente, la placa aterosclerótica inflamada sigue activa en bajo grado de forma permanente. 

 

Probióticos orales 

El estudio subraya que una buena higiene bucal es algo más que usar bien el cepillo y el hilo dental. También hay que procurar que haya un buen entorno bacteriano en el que no sea fácil que sobrevivan las Bacteroidetes. Recientes investigaciones demuestran que hay bacterias probióticas específicas que benefician a la flora oral y tienen un efecto inhibitorio sobre los patógenos bucales. En particular, los lactobacilos resultan ser capaces de restablecer o mantener la simbiosis del ecosistema microbiano de la boca. Una intervención de este tipo parece ser en este momento más eficaz que eliminar la grasa y el colesterol de la dieta para la prevención, el control y el tratamiento de las placas ateroscleróticas en sistema vascular.

 

Lee también: la monografía Probióticos orales 

 

Fuentes 

[1] Monografía Probióticos orales, http://naturafoundation.es/monografie/probi%C3%B3tico-oral.html

[2] Reza Nemati et al, Deposition and hydrolysis of serine dipeptide lipids of Bacteroidetes bacteria in human arteries: relationship to atherosclerosis, Journal of Lipid Research (2017).