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Sábado 26 Agosto 2017

El amplio espectro de la PEA


Varios estudios demuestran que la PEA muestra buenos resultados con diversas enfermedades. Así, se le achaca un papel importante en el tratamiento de procesos inflamatorios crónicos (de bajo grado) y síndromes de dolor crónico y neuropático. Por tanto, las aplicaciones terapéuticas son numerosas.

 

¿Qué es exactamente la PEA? PEA es la abreviatura de la palmitoiletanolamida, una molécula compuesta por ácido palmítico y etanolamida. Es fabricada en las células del cuerpo a partir de un mecanismo protector de las células. En cuanto hay algún daño en las células o los tejidos, o amenaza con haberlo, sube la producción de PEA endógena.

 

La PEA refuerza la capacidad autorreparadora del organismo. Sin embargo, en situaciones crónicas las células del cuerpo no siempre son capaces de fabricar suficiente PEA. Esta carencia puede expresarse como dolor asociado a diferentes afecciones patológicas. En estas situaciones puede ser de ayuda la PEA como suplemento, para completar las reservas naturales, evitando así problemas o combatiéndolos.

 

Gripe y resfriado 

En varios estudios clínicos se han demostrado los resultados positivos en la prevención y el tratamiento terapéutico de la gripe y el resfriado. El consumo de PEA en la fase aguda de la infección redujo significativamente sobre todo síntomas como el dolor de cabeza, el dolor de garganta y la fiebre. También hizo disminuir la duración de la enfermedad. Como profilaxis, la PEA reduce el riesgo de contraer gripe y resfriados entre un 30 y un 60%. Además, la PEA se tolera bien y no tiene efectos secundarios. Otra ventaja adicional es que no se detecta resistencia de los virus de la gripe frente a la PEA.

 

Inflamaciones  

Un denominador común de diferentes enfermedades inflamatorias es el exceso de actividad del TNF alfa. Es el caso, entre otros, de las enfermedades reumatoides, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. El tratamiento con PEA puede influir favorablemente en el desarrollo de estas patologías. Lo mismo se puede decir de otras enfermedades en las que la regulación de los procesos inflamatorios está asociada al receptor PPAR-α. Aparte de una buena efectividad, la tolerancia de la PEA exógena también es mucho mayor en comparación con la de los medicamentos normales que se prescriben por protocolo en los cuadros clínicos mencionados.

 

Dolor crónico  

La efectividad de la PEA contra diversos síndromes dolorosos está demostrada en varios estudios realizados con miles de pacientes. Un gran número de estudios demuestra que tiene sentido aplicar la PEA en el campo de la lucha contra el dolor crónico. Las posibilidades de aplicación terapéutica también son numerosas. Se puede pensar, por ejemplo, en dolores viscerales como la endometriosis o el dolor menstrual, pero también en patologías como la fibromialgia, la lumbalgia crónica, el dolor mandibular y similares. Tanto en uso simultáneo a la medicación analgésica habitual como en monoterapia con PEA, se detecta una reducción significativa de la intensidad del dolor. Además, en la suplementación solo con PEA no se registran efectos secundarios, un problema muy frecuente con el uso de analgésicos.

 

Dolor neuropático                                                                                                                      

Como la PEA es tanto analgésica como antiinflamatoria, se puede emplear bien para el control del dolor en afecciones neuropáticas. Aunque el dolor neuropático se considera un trastorno de dolor crónico, el dolor suele ser de naturaleza diferente, tiene diferentes causas subyacentes y generalmente es más difícil de tratar. En varios estudios clínicos se registra un efecto favorable de la PEA con el dolor neuropático. Entre otros, un ensayo controlado aleatorizado con 636 pacientes con hernia grave demuestra que el consumo de PEA a una dosis de 600 mg al día provoca varias semanas después una reducción significativa del dolor en comparación con un placebo.

 

Otras indicaciones 

Además de enfermedades patológicas aparejadas al dolor crónico y/o las inflamaciones, varios estudios sugieren también un efecto positivo en enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer y el párkinson.

 

¿Quieres saber más sobre la PEA? Lee la monografía científica. 

 

 

 


 [AF1]http://www.naturafoundation.es/monografie/PEA_(palmitoilethanolamida).html